miércoles, 16 de agosto de 2017

miércoles, 9 de agosto de 2017

De cero...

¿Sabes ese momento en el que tienes las riendas de tu vida sujetas con mano firme?
¿Ese momento en el que estás por encima de todo?
¿El momento exacto en el que nada ni nadie puede afectarte más de lo que tú decidas?
Ya.
En teoría yo lo sé...
Pero tengo el estómago revuelto, la mente dispersa y dormir siesta es imposible.

Pero la sonrisa estúpida de mi cara me ayuda a sobrellevar el inminente golpe.
Me gusta escuchar la misma canción de Melendi una y otra vez.
"Y ahora a empezar de cero..."

Me pregunto si es eso lo que estamos haciendo. Porque yo dije que sí, y tú...
...tú me sorprendiste ayer.

Y es que no te entiendo. Porque me descuadras.
"Me provocas un desequilibrio aquí", te digo señalando mi cabeza.
Y tú te ríes.
Y cumples el trato y nos despedimos con un beso en la mejilla.


Y es por eso que me gustas.

domingo, 22 de enero de 2017

la paz interior es nueva para mí. Lo de ser feliz, no.

Estoy en un momento tan bueno... que hasta he ordenado el interior de mis armarios.

A lo mejor no valorais bien lo que eso significa, pero tengo la teoría de que el interior de nuestros armarios (hablo de la ropa) marca en cierta medida nuestra forma de vivir. Es decir, que un armario desordenado nos trae cierto caos. Un armario ordenado implica paz, calma.
No se trata de ser obsesivos y clasificar las prendas por colores, pero si los pijamas no se mezclan con los sueters de lana es posible que ya sea un gran paso.
Ovbiamente hablo por experiencia personal. No se me ocurriría nunca aconsejar sobre algo que no he vivido en propias carnes.

El asunto es que esto es como un circulo vicioso. A más desastrosa sea tu vida menor será el orden de tu armario. Y al revés.
Así que coges un día y lo ordenas. Y te dura menos que un caramelo en la puerta del colegio. 
Pero no desistes. Recuerda que los caramelos están sobrevalorados y el mundo ya no es lo que era. Y lo vuelves a ordenar.

Sip, es cierto. Solo digo estupideces. Pero esto de la paz interior es nuevo para mí. Lo de ser feliz no, porque hasta siendo desgraciada una parte de mí se negaba a dejar de ser feliz, pero esta calma... está guay.

Aunque... no todo es calma, pero no hay desasosiego. Hay anhelos, ilusiones, torpezas... pero nada que no me aporte cierta vidilla. O mucha, todo depende del día y del momento.

viernes, 20 de enero de 2017

Enfadada

Sigo enfadada con mi ex.

No por algo en concreto... solo enfadada. Lo noto en mi actitud, en mi forma de hablar con él. En mi reacción inconsciente a su voz, sus mensajes o presencia.
Estoy enfadada por lo que dice y lo que no dice.

Enfadada porque siga en el mismo punto y me haga volver.
Enfadada porque me eche la culpa de sus desgracias.
Enfadada porque le quise.
Enfadada porque ya no le quiero.

Enfadada porque todo debería ser más fácil.

miércoles, 18 de enero de 2017

Gilipollas!

Tengo ganas de decir todo lo que pienso de mi ex. En esencia es un gilipollas.  Muy grande. Mucho. MUCHO.

Ha dado por culo y yo.... he procurado no seguirle el juego pero un poco sí lo he hecho.

Y en parte siento que es culpa mía. 

Pero es gilipollas. Gilipollas. Gilipollas. 

Y digo esto por no contar aquí mis trapos sucios. Mis discusiones con un ex. 
Al menos tengo una amiga con quien verbalizarlo 

lunes, 16 de enero de 2017

Orden

Llevo una semana de baja por una intervención menor, y empiezo a subirme por las paredes.
En cierta forma el desorden mental es mil veces peor que el desorden de objetos. Me gusta la rutina.
Donde otros ven tedio o repetición, yo veo posibilidad para evadirme. Curioso, porque a mi alrededor impera el desorden... y es que yo soy de esas personas que ven su propio orden en el desorden.

viernes, 13 de enero de 2017

Madurando

Hoy he descubierto que ya no estoy en el mismo lugar que hace un año. Ni que decir que menos en el que estaba hace dos...

No me arrepiento de nada. Ha sido un camino largo y bastante complicado. He cometido infinidad de errores -y hazme caso, infinidad es un concepto pequeño en comparación con la realidad-.
Pero sé que los volvería a hacer. 

Soy el conjunto de esos errores. Soy la mujer imprudente e irreflexiva que era... solo que me he vuelto reflexiva. Al menos un poco.
He adquirido un poco de calma y cordura. De respeto por mi misma. 

Tengo que decir que he dejado atrás mi costumbre de rodearme de gente tóxica. No sé si era algo consciente, pero era real. ¿Era mi actitud ante la vida? No lo sé. Quizá necesitaba esa dureza para mantenerme alerta.
Quizá ese dolor mantenía otros a raya.

Pero ya no estoy en ese punto. 

Sigo jodiendola.... pero juego en otra liga. Y esta es más calmada. 

Lo único que no ha cambiado es que hay risa.

jueves, 12 de enero de 2017

Soy como el gas pimienta

Bella dice que.... la verdad es que no sé muy bien qué dice Bella y qué interpretó yo.
Creo que dice que no sea tan confiada.
Ahí tiene razón.

También dice que no me encariñe tan rápido.
Joder, Bella acierta de nuevo.

Pero este no parece tan... capullo?
Este parece buena gente.

Y no estoy siendo tan blanda como parece... ya sé que soy una más. Que no significa nada más allá de una amistad.... bueno, tal vez no una amistad tal como yo las entiendo, pero es que yo soy muy exigente.
Mira, ahí le he dado. Soy muy exigente. Principalmente conmigo misma. Con los demás cambio la vara de medir.

Pero en este caso estoy siendo muy suspicaz.
Y se lo dije.
Pero... está insistiendo. Y en contra de lo esperado no está siendo pesado. Respeta mis tiempos. Y yo necesito mis tiempos. Mi espacio. Soy jodidamente independiente y poco sociable.
Ya se que engaño. Pero soy como una descarga de gas pimienta en los ojos.
Lo malo es cuando llevan gafas de sol y me ven graciosa. Es que tengo mi gracia...

En fin. Creo que el chico me está gustando. Pero no quiero precipitarme.
Le dije que podíamos ser amigos, pero lo hice porque creo que eso le hará perder interés.

Veremos.....