martes, 29 de julio de 2014

Mariposas

Y aquí estoy de nuevo. Ya sé que quedamos en que publicaría los martes, pero... ah, que hoy es martes. Ves, y yo pensando que era lunes. No sé si he ganado o he perdido un día, pero no sufriré por ello.

He ido y he vuelto de mis vacaciones, breves, pero intensas. Y mañana... a operarme de miopía.
Es una operación que he retrasado casi ocho años y que finalmente se ha hecho real. No es que yo no quisiera, pero la lactancia y embarazos no eran propicios para hacerlo. Eso y mi tendencia al ahorro, que no es nada despreciable.
Total, que he conseguido un dos por uno. Por lo que costaba en su momento ahora nos operamos dos.

Lo interesante es que que hasta para una operación de miopía soy especial. La mía es la menos corriente, la que duele, la que te deja con visión borrosa cinco días. Lo que viene siendo pasarme la pulidora por la retina. Flipa lo que voy a brillar.
Pero aunque suena a que me quejo... no es así. Me encanta. Todo llega. Hasta cuando lo evitas, o quizá llega con más intensidad por ello.

Seguramente todos hemos escuchado alguna vez aquello del Efecto Mariposa (no el grupo). Una mariposa bate sus alas aquí y a miles de kilómetros se origina un tifón (o similar, no recuerdo datos técnicos).
Y las mariposas parecen seres pequeños e inofensivos a los que rara vez prestamos atención.
Yo sé cuando comenzó a batir sus alas mi mariposa. Fue hace tres años y nada hacía presagiar que acabaría aquí. Con todo lo que eso implica.
Respecto a mi salud emocional, ha mejorado mucho a pesar de lo que parece. En el fondo siempre he tenido fantasmas. Quién no los tiene...
Algunos he logrado mantenerlos a raya, no creo que nunca logremos desterrarlos. Otros son nuevos, pero son míos. Y eso ya es mucho. Mucho...

Y como no queda otra hay que seguir adelante. Qué más da el camino. Qué más da lo demás. El mundo sigue girando y se trata de mantener el equilibrio.


Pero por hoy ya está bien... porque hoy la marea engaña y no está el mar tan calmo como aparenta.

Besos... H. Tatu

lunes, 21 de julio de 2014

Lo que espero

Jo, que mañana es martes y yo así, en bragas y sin saber qué escribir. Bueno, he escrito varias cosas, pero nada que me convenciera.
He escrito sobre lo cabrona que es la tecnología y como me la ha jugado cargándose mi agenda del móvil para a cambio actualizarme el wass. También he hablado sobre la magia que soy capaz de hacer con un mando a distancia... y no hablaba del nada erótico-festivo, que podría. Me refería al televisor. Que soy genial programándolos.
También me he puesto metafísica y he hablado sobre la felicidad. ¿Momentos fugaces o Nirvana eterno? Mira, lo he borrado pero a mi entender los momentos fugaces son los que conforman el Nirvana, te lo digo yo.

Pero nada. Todo ideas y nada que me convenza.

Y la verdad es que no soy capaz de crear un texto semanal, mensual o diario si me centro en crear uno. Sale lo que sale.
Y tampoco se puede decir que escriba de forma ordenada, plácida y coherente... jiji, dejémoslo.

Pero he pensado que puedo escribir sobre lo que espero de esta semana. De aquí al próximo martes (y si hay suerte algún martes escribiré algo interesante).


Pues de esta semana espero disfrutar de cuatro días de vacaciones en la playa/montaña. Sí, así como lo lees. Yo es que no me ando con medias tintas, normalmente me gusta marear la perdiz. Así que playa y montaña. Aguas limpias, cristalinas, o con marejadas, me da igual. Pero con mis niños, y más gente, obviamente. Pero con ellos.
Me apetece una playa nudista, donde pueda despojarme, no de la ropa, si no de las emociones. Que se quede sobre la arena, sobre las pequeñas piedras que conformen la costa. Que las olas laman tan sólo un cuerpo y limpien mi mente.
Me gustaría pasear con un vestido de color coral que me regalaron (nota mental, meterlo en la mochila) y sentirme inmensa. Inmensa en mi alegría, inmensa en mi energía, inmensa en mi sonrisa.
Me gustaría encontrar unos jodidos zapatos que no se empeñen en destrozarme los pies y mostrar en el camino los estigmas de mi dolor. Mañana cambio el segundo par.
Me gustaría escalar la pared donde me llevaran, y demostrar que todavía puedo hacerlo, aunque haga siglos desde la última vez.

Me gustaría inspirarme de nuevo en callejuelas estrechas, en barquitas azules, en los brillos del agua. Me gustaría un cielo azul y unas nubes. Blancas manchitas que lo surquen sin rumbo.
Y disfrutar de la horas de música en el coche, cambiando emisoras sin piedad en busca de la canción deseada y sin encontrarla.
Y ver paisajes que se funden con otros, el cambio eterno del instante fugaz.

Y volver aquí. Con la maleta llena de esperanzas, de sueños, de bocetos mentales.

Y eso es lo que espero... ni mucho ni poco.

PD... no se si el martes que viene podré escribir, de no ser así queda pospuesto hasta la siguiente.
Es lo que tiene ser mi propia jefa...

viernes, 18 de julio de 2014

Una idea absurda

Bien, es posible que no esté en mi mejor momento. Al menos anímicamente hablando. Pero eso no cambiará si yo no lo propicio.



Hace unos días en el fragor de mis penurias me asaltó una idea absurda, pero dado el cariño que le tengo a este Blog, no la descarto. No del todo al menos.
No puedo seguir este lugar como hasta ahora, pero tampoco puedo perderlo porque es muy mío. Y aunque he buscado un lugar donde trasladar lo que aquí exponía... no quisiera echar el cierre.
Así que de pronto ahí estaba, la idea absurda en mi cabeza.
Hay gente que escribe en semanales, y escribe sobre lo que le rota ese día en la cabeza. Sí, lo digo en serio, lo que les rota. Dicen... eh, que se acerca el día de entrega, y sin más.... a teclear.
A ver, que nadie se me ofenda, que son buenos y yo leo algunos, pero que en el fondo es un poco así. Y me encanta cuando además lo dicen sin tapujos "el otro día escuché una cosa que me hizo pensar" y zas, te llevan al huerto. Que a mí me llevan fijo, que soy muy fácil. Es lo que tiene ser empática incurable, que a poquito que vea que hay sinceridad, me ganas. Y claro, eso sincero es.

Y entonces yo he pensado... pues oye, un texto semanal no es mala idea (aquí claro, que ya me diréis que hago yo con un texto semanal) y total, como yo no cobro por ello no voy a sufrir por mis audiencias, que por otro lado son fantásticas.
lo que pasa es que aún estoy definiendo la idea con mi editora interior. Negociando detallitos. Como que día de la semana es el mejor. Yo me decanto por los martes, que creo que es un territorio inexplorado. Los jueves sale el corazón, y los fines de semana los semanales. ¿Qué haces un martes? La verdad, releer.
Mi editora dice que un martes ni te cases ni te embarques, pero a día de hoy nadie me ha ofrecido un yate desde el cual mirar al horizonte e inspirarme con un mojito en la mesa.... Soñadora que es una. Así que me reafirmo.

Hoy es jueves, así que las peluquerías estarán llenas de clientas ávidas de noticias rosas. Andan todas hormonales, que lo sepáis. O embarazadas o recién paridas. Que bonita etapa, con sus churris... Debo decir que hay embarazos que parecen de elefante, de tan pronto que los anuncian. Con lo bonito que es decirlo casi al final...

Y también he pensado que necesito un nombre. Tatuada está muy bien para seducir al personal, ya sabéis... mi parte erótico festiva, que anda un poco coja estos días. La sensibilidad del autor..a, que está algo trastocada. Tatu está bien para ser yo, que al fin y al cabo solo me falta pedirle a mis padres que me autorices para cambiarme el nombre en el registro... ah, no que ya soy mayor. Fijo que tengo canas en el.... corazón. A buen entendedor...
Pues eso, que tanteábamos opciones. Al final gana Helen Tatu, que lleva un poco de todo. Y hasta es exótico. Dios, me he rebautizado...

Yo creo que todavía quedan flecos, pero mira... se irán resolviendo. Por ejemplo, es posible que hasta septiembre no pueda llevarse a cabo por situaciones ajenas a mi voluntad, pero... no aseguro nada.

Besitos a los que aguantáis mis desvaríos... que mantienen mi cordura. :)

jueves, 17 de julio de 2014

Carta a mi mejor amiga

Me ha dolido hablar contigo esta mañana. Me ha dolido porque en realidad te he metido en algo que no te toca en nada. Mis penas.
Es por eso que siempre he dicho que no soy sociable. No puedes abrirte a la gente cuando emocionalmente no estás bien, porque... yo lo se. Te haces querer y luego zas. Descubres que tengo mis comeduras de coco.
Por eso no suelo dejar que nadie se acerque mucho. Pero pensé.... bueno, es internet. No lleva a ningún lado. Hay distancia, hay desapego. Pero no.
Y por eso siempre he tratado de mantener distancia. Porque me conozco. Son mis rollos de siempre y no debería haberlos contado.

He creído que podía vivir de otra manera mi vida, y lo he intentado. Tal vez no pueda ser pero por el camino he aprendido cosas sobre mí. Cosas como que tengo muchas cosas que no me gustan y que tengo que mejorar.
Que me gusta ser ama de casa. Eso no me supone un problema, pero la realidad es que no es viable. Que me gusta escribir, pero aún no he conseguido lo que quiero. Aunque no lo dejo de lado. Que me gusta el sexo y.... que me gusta tontear. Que puedo hacerlo. Y que a mi marido no le gusta sentir que no es el único en mi pensamiento (y del resto mejor ni hablamos). Que me encantaria tener una aventura. Bueno, pero eso no es del todo cierto. No si funcionáramos a nivel swinger.
También he aprendido que el matrimonio es una sociedad. Y que no todas las sociedades funcionan del mismo modo. Las hay que se basan en el cariño mutuo. Otras en el interés económico. Social. Familiar. Y otras en la pasión y la risa.
A cada cual....

Que tal vez he idealizado las relaciones.... bueno, ya he decidido que escribo sobre amores idílicos pero tendré que leer sobre guerras, penurias y similares. Yo que sé.

Y que siempre que quieras puedes contar conmigo para hablar, pero no quiero seguir... contándote mis penas.
Porque no es justo. Porque tú siempre has visto mi parte alegre, la optimista. Y no quiero que ahora pienses en mí como la que sólo sabe contar penas o sinsabores.

Así que bueno, solo eso.

Un beso

lunes, 14 de julio de 2014

Desear que te quieran

Uno de los grandes peligros de esta vida es desear que te quieran. Porque podrías dar demasiado a cambio.
¿Y hasta dónde estás dispuesto a dar?
A veces das tanto que olvidas del que está dentro de ti.

Hay que aprender que quererse, no es hacer de menos al otro. Y que quien te quiera no lo hará por nada a cambio.


O no debería.

Día 1

Algunas personas hacen dietas. Depuran su cuerpo con días de zumos, caldos y nada de sólidos. Algunas personas eliminan impurezas. Algunas personas, en algún momento deciden limpiar su cuerpo. Por dentro.

Yo no voy a hacer eso. Entre otras cosas porque tendrían que ponerme un gotero al segundo día por falta de alimento. (No hay reservas)

Pero si no puedo depurar mi cuerpo, sí puedo mi cabeza.
Una cabeza que está saturada.
Que ni cuando duerme está en silencio.
Que cuando despierta duda algún instante qué fue cierto.



Y tengo tres días.

Tres días en los que mi mente forma discursos atropellados.
En los que me razono y me decepciono.
En los que me libero y me secuestro a un tiempo.

Tres días contando con hoy...


Mi primera conclusión al levantarte es que te he soñado al otro lado de la cama.
Entre mil cosas.
Mi segunda conclusión que nunca he sido nada por mí misma.
La tercera ha sido un largo discurso argumentado, con título incluido, que he olvidado de camino al baño.
Y tenía sentido, pero lo he olvidado...

Y la cuarta... la cuarta es muchas cosas y no es nada.
Primero necesito que se borre este ruido de ideas.


Porque hoy cambiaría amor por trabajo, que no al revés.
Porque hoy pediría independencia y soledad.

Porque no he dejado de quererte, pero puede que tengas razón...
He empezado a quererme yo más
Y no es que haya mucho que querer...
Pero es una posibilidad.

domingo, 13 de julio de 2014

Y pasa el tiempo

Y pasa el tiempo
Rueda una lágrima
Que se resbala
Y ya no estaba

Y es en el cielo
Que el infinito
Se hace más grande
Sin ser pequeño

Y es en la tierra
Que nos ahogamos
Sin una gota
Sin un mal vaso

Y es ese mar
El que se seca
Sin un tequila
Sabor a sal


mierda de frase

decir... tu hazme feliz que yo te hare feliz. es una mierda de frase. creerselo tambien

viernes, 11 de julio de 2014

Sin más

Porque no se nada de la vida. Y si sobrevivo es por pura cabezonería.

Porque la mejor forma de sacarte el miedo es enfrentarlo.

Porque la mejor forma de expulsar un anhelo es vivirlo.

Porque vivirlo es posible de muchos modos.

Porque la vida pasa, y lo que no tengo me lo invento.

Porque tal vez podría ser mejor, pero agradezco que no sea peor.

Porque me gusta enfadarme, aunque no te lo merezcas.

Porque si no lo hago me carcomo.

Porque necesito gritar, luchar, herir.

Porque si no eres fuerte me lo callo...

Y porque no soy buena compañía, aunque quieras lo contrario, y los dos nos lo callemos.


Porque si fuera maga me haría invisible
Y viviría mil vidas desde fuera
Y soñaría mil noches en tu aliento
Y nunca jamás me tendrías
Y no habría nadie que se enfadase
Ni nadie saldría herido
Por hablar el mismo idioma
Con acentos diferentes



Porque no me interesa la pena
No soy mujer de lástimas
Pero sé que a hierro hiero
Y a hierro muero
Nunca se me dio bien la política
Y mis manos conocen lo que hacen
Aunque no reconocen que lo hacen



Porque empiezo a desinflarme
Mientras vacío mi mente

Porque no sé lo que falla
Si no estoy fallando yo.

miércoles, 9 de julio de 2014

La letra pequeña

Empujó el carro. Era como los de cualquier gran superficie. Grande y metálico. Pero en lugar de comida o efectos personales este estaba cargado de... emociones. Muchas y bastante variadas, por cierto.
Ella avanzó con el sonido de los tacones repiquetando en el pasillo. Miró hacia arriba y buscó la indicación. "Gestión de emociones". Se dirigió con paso resuelto hacia allí.

-Quería devolver esto.
-El tiquet.
-Toma. -tendió la mano.
La chica la miró con sorna.
-Ya... Creo que no puedo hacer nada.
-¿Cómo? Esto es cosa suya.
-Aquí sólo hay una cosa marcada.
-Pero lo demás surgió...
-La entiendo. ¿Se leyó la letra pequeña?
-Por encima. -se justificó tratando de no parecer vencida.
-Al parecer se saltó la parte importante.
-Yo sólo compré AMOR.
-Es posible. -se ajustó las gafas- Si quiere puedo hacerme cargo de él, pero lo demás se lo queda.
-¿Y todo lo demás?
-El AMOR nuca viene solo.

martes, 8 de julio de 2014

Por eso

Y cuánto pueden cambiar las cosas en un segundo.

No hay nada más peligroso que la ilusión.    
Porque rara vez se corresponde con... nada.


Es por eso que ya no espero nada. 
Es por eso que hace ya tiempo acepto lo que llega.


Es por eso que ya nunca juzgo.





lunes, 7 de julio de 2014

Principios

Hay ocasiones en que hasta que no ha pasado mucho tiempo no somos conscientes de haber comenzado algo. Y cuando nos paramos a pensar ni siquiera tenemos claro cómo sucedió. Cuál fue la causa que lo desencadenó todo.
Pero aunque no siempre seamos conscientes, todos los finales tienen un principio. Y a veces hay que pararse, mirar atrás, tirar un poco del hilo y volver a enrollar la madeja. No porque creamos que hemos errado la dirección, sino precisamente lo contrario. Para consolidarnos en nuestra postura.

Probablemente nos sorprenda lo rápido que ha pasado el tiempo si hemos estado inmersos mucho tiempo en una lucha interna. De pronto abres los ojos y te cagas en todo. ¿En serio alguien duda lo que es un agujero negro? Es darte cuenta de que todo podría ir más deprisa, sí. Pero al tiempo saber que es imposible.
Y además es bien sabido que lo importante es el viaje. Participar, lo llaman. Oye, que si gano tampoco me voy a quejar.

Pero cuidadito con eso, que no estamos en una sala de bingo o similares. Aquí no hay una sola combinación ganadora. Aquí cada cual disfruta a su manera.
Y Dios a la de todos, ¿no? 

Pues tiene que estar gozando de lo lindo.



En fin, yo sigo en stand by, metida de lleno en un proyecto, que si bien no va a ninguna parte ya es un tema de salud mental.