Es lunes!! Es lunes y... sinceramente no me había dado cuenta, ¿puedes creerlo? Yo adoro los lunes. Me dan energía, me cargan las pilas, me llenan de ganas.
Sí, lo de ir contracorriente es cosa de mirármelo. Algún día, hoy no.
Hoy es uno de esos lunes geniales que te dicen que todo va a ir bien. Aunque vaya mal. Todo va a ir bien, porque de pronto te llaman y te dicen... mañana entrevista final de trabajo. Un trabajo normalito, y que todavía no es mío... pero que puede serlo.
Y me digo, pues sí. A disfrutarlo, a decir... puedo hacerlo, y lo voy a demostrar.
Lo que pase después no es cosa mía. Lo que pase después será después.
A veces un cambio pequeño puede llevar a otro más grande. Y a su vez, de forma sorprendente puede llevar a que todo permanezca. A que no se hunda el mundo. A que te rías. A que un lunes lleve a un martes, y así hasta el ansiado (al menos por la mayoría) viernes. Y todo llega.
Pero hoy es lunes, y yo mañana me vestiré de ganas y haré algo diferente, y en sí mismo ya es mucho.
Estoy cansada de luchar. Voy a fundirme en el entorno y a bailar con la mañana.
He encontrado risas y alegría, y aunque prestadas me sirven. Mucho, muchísimo.
Y lo que deba ser, será. Conmigo o a pesar de mí.
Ya va cayendo la noche.
Ya va saliendo la luna.
Ya voy rozando los sueños,
que habitan en mis cabellos,
que rizados se desgranan,
entre las sábanas blancas.
Ya va alejándose el día,
en favor de las caricias,
que la oscuridad depara.
Cual rosa marchita,
que revive un día.
Cual flor amarilla,
que acaricia herida.
Como la mañana,
llena de esperanza.
Suspiro a tu lado,
más sigo en el mío.
lunes, 29 de septiembre de 2014
viernes, 26 de septiembre de 2014
Por alguna razón me hace llorar
Me molesta cuando tengo mucho que decir pero no sé ni qué.
Es una sensación de malestar, de zumbido en las ideas. De escribir y borrar porque no lo descubro.
La sensación de querer decir algo pero no encontrar las palabras. Como cuando tienes esa palabra en la punta de la lengua en una conversación pero no se decide a salir hasta la noche. Cuando ya a nadie le importa.
En eso ando.
Escribo sobre mil cosas, pero no sobre lo que me ronda. Porque me rondan tantas cosas...
Y sin más escribo un poema que no sé dónde colocar...

Pero por alguna razón me hace llorar.
Creo que tal vez sí quisiera tener futuro, sí quisiera tener pasado y me gustaría que el presente importara.
He aprendido a jugar con mi baraja, pero me faltan cartas. Y el día que me quede sin mi mano, tal vez se acabe el juego... y tan contentos.
Es una sensación de malestar, de zumbido en las ideas. De escribir y borrar porque no lo descubro.
La sensación de querer decir algo pero no encontrar las palabras. Como cuando tienes esa palabra en la punta de la lengua en una conversación pero no se decide a salir hasta la noche. Cuando ya a nadie le importa.
En eso ando.
Escribo sobre mil cosas, pero no sobre lo que me ronda. Porque me rondan tantas cosas...
Y sin más escribo un poema que no sé dónde colocar...

Me haces reír, soñar, sentir
Quizá porque no tenemos futuro
Porque no tendremos pasado
Y el presente es indiferente
Me dejo yo llevar
Me haces soñar
Sentir
Reír
Pero por alguna razón me hace llorar.
Creo que tal vez sí quisiera tener futuro, sí quisiera tener pasado y me gustaría que el presente importara.
He aprendido a jugar con mi baraja, pero me faltan cartas. Y el día que me quede sin mi mano, tal vez se acabe el juego... y tan contentos.
Me he apagado
Me he apagado. Creía que no, pero sí.
Es lo que tiene el limbo, que ni es fuego ni es cielo. Te mantiene en un letargo absurdo...
A pesar de ello juego a sentir.
Juego.
A pesar de ello a veces siento.
A veces.
A pesar de ello sólo es juego.
Sólo.
Porque no es más que un juego, no es real. Y lo entiendo.
Pero a veces siento. Y me gusta.
Es lo que tiene el limbo, que ni es fuego ni es cielo. Te mantiene en un letargo absurdo...
A pesar de ello juego a sentir.
Juego.
A pesar de ello a veces siento.
A veces.
A pesar de ello sólo es juego.
Sólo.
Porque no es más que un juego, no es real. Y lo entiendo.
Pero a veces siento. Y me gusta.
Lo peor es olvidar qué es sentir. Qué es soñar, qué es jugar.
Perderlo puede hacer que no regreses.
Letargo: ni frio ni calor.
Indiferencia.
Decepción.
Cansancio.
Silencio.
Pena.
Y aún así me enciendo, no sé ni cómo.
Me despierto del letargo en este juego.
Y me gusta lo que siento, lo que anhelo.
Porque sé que es una llama de esperanza.
Un no perder esa chispa, a pesar de no ser nada.
Revoloteo encendido, en el centro de mis dedos.
Sonrisas que se me enredan, y que me gusta sentir.
Simple luz entre la niebla.
lunes, 22 de septiembre de 2014
Tal vez
El alma me duele tanto que a veces creo que se romperá en pedazos. Que cada pedazo sentirá solo un poquito. Que nunca seré capaz de sentir la totalidad de las emociones. Pero tal vez sea bueno. Creo que siento en exceso y eso me rompe por dentro.
Cada uno de mis huesos se astilla cuando me miras. Indiferencia que se aferra a mis sentidos como el petróleo a unas alas blancas. Podemos limpiarlo a conciencia, pero siempre quedan restos. Una vez te des la vuelta satisfecho olvidaras a esa ave que ya nunca podrá volar. Pero yo me muero por dentro un poco cada día.
Un fuerte latido atenazado por cadenas. Mis cadenas. Podría salir volando. Pero me contengo. No lo entenderías nunca, como nadie lo entendió. No sabría explicarte qué significa soñar, y cuán alejado está de la realidad. Nuestra realidad. Ojalá pudiera llevarte.
Te duele que vague por mares, ríos o montañas. Tal vez unos más que otros. Pero yo ya no puedo mirar solo por la ventana. No se trata de mi cuerpo. Lo que quieres apresar es mi mente, y eso… eso no puedo dártelo. Porque es libre a pesar de mí misma. Ni tan solo yo la controlo.
Trato de cerrar las puertas pero siempre vuelvo a abrirlas. Porque soy mujer de sueños mucho más que realidades. ¿Crees que no lo sé bien? Me hago daño cada día tratando de combatirlo. Ojalá supiera cómo. Ojalá fuera tan fácil.
Sé que siento tan intenso que a veces no me comprendes. Si me explicas cómo hacerlo yo me encerraré en la torre. Donde todo pueda verlo y apenas nada me llegue.
Solo quiero recordarte que cuando tratas de explicar la magia… deja de ser magia. Si diseccionas cada sentimiento, al final no queda nada. Solo un sinfín de retazos inconexos que nunca podrás juntar. Si eres feliz, no deberías tratas de razonar.
Aunque tal vez… sea mas fácil de decir que de hacer.
Cada uno de mis huesos se astilla cuando me miras. Indiferencia que se aferra a mis sentidos como el petróleo a unas alas blancas. Podemos limpiarlo a conciencia, pero siempre quedan restos. Una vez te des la vuelta satisfecho olvidaras a esa ave que ya nunca podrá volar. Pero yo me muero por dentro un poco cada día.
Un fuerte latido atenazado por cadenas. Mis cadenas. Podría salir volando. Pero me contengo. No lo entenderías nunca, como nadie lo entendió. No sabría explicarte qué significa soñar, y cuán alejado está de la realidad. Nuestra realidad. Ojalá pudiera llevarte.
Te duele que vague por mares, ríos o montañas. Tal vez unos más que otros. Pero yo ya no puedo mirar solo por la ventana. No se trata de mi cuerpo. Lo que quieres apresar es mi mente, y eso… eso no puedo dártelo. Porque es libre a pesar de mí misma. Ni tan solo yo la controlo.Trato de cerrar las puertas pero siempre vuelvo a abrirlas. Porque soy mujer de sueños mucho más que realidades. ¿Crees que no lo sé bien? Me hago daño cada día tratando de combatirlo. Ojalá supiera cómo. Ojalá fuera tan fácil.
Sé que siento tan intenso que a veces no me comprendes. Si me explicas cómo hacerlo yo me encerraré en la torre. Donde todo pueda verlo y apenas nada me llegue.
Solo quiero recordarte que cuando tratas de explicar la magia… deja de ser magia. Si diseccionas cada sentimiento, al final no queda nada. Solo un sinfín de retazos inconexos que nunca podrás juntar. Si eres feliz, no deberías tratas de razonar.
Aunque tal vez… sea mas fácil de decir que de hacer.
Texto de hace más de un año...
Histrionismo emocional
De nuevo lunes. De nuevo otra semana, un nuevo día, una nueva oportunidad...
Es mi día de escribir (entre lunes y martes, no soy muy estricta) y dejarme llevar. De no pensar y teclear.
Este fin de semana fue dulce. Sabía a tarta de cumpleaños (no el mío), a fondant. A subida de azúcar y, porqué no admitirlo, a cierta nostalgia. Es lo que pasa cuando te ves inmersa en un bucle temporal que te recuerda las cosas buenas. Cuando de pronto sientes la cercanía de la sangre que no sueles ver a menudo. Y sobretodo cuando la ves igual de perdida que tú.
Quizá no igual, eso está claro, pero ninguna gota de agua es idéntica. Pero agua es.
Luego debí implosionar, como tantas veces cuando el nivel de estrés me sobrepasa, aunque esta vez lo hice con menos ruido. Sólo me he dado cuenta con el paso de los días.
He decidido que detrás del uno, el dos. Hagan cola por favor, que no puedo de a muchos...
Besos de lunes. Quizá vuelva antes, aunque no prometo nada.
Es mi día de escribir (entre lunes y martes, no soy muy estricta) y dejarme llevar. De no pensar y teclear.
Este fin de semana fue dulce. Sabía a tarta de cumpleaños (no el mío), a fondant. A subida de azúcar y, porqué no admitirlo, a cierta nostalgia. Es lo que pasa cuando te ves inmersa en un bucle temporal que te recuerda las cosas buenas. Cuando de pronto sientes la cercanía de la sangre que no sueles ver a menudo. Y sobretodo cuando la ves igual de perdida que tú.
Quizá no igual, eso está claro, pero ninguna gota de agua es idéntica. Pero agua es.
Luego debí implosionar, como tantas veces cuando el nivel de estrés me sobrepasa, aunque esta vez lo hice con menos ruido. Sólo me he dado cuenta con el paso de los días.
Hasta yo me canso de tanto histrionismo emocional.
He decidido que detrás del uno, el dos. Hagan cola por favor, que no puedo de a muchos...
Besos de lunes. Quizá vuelva antes, aunque no prometo nada.
viernes, 19 de septiembre de 2014
Dos cosas
Hoy me han pasado dos cosas.
Dos cosas de igual trascendencia, pero opuestas. Una buena y otra mala.
La buena es que alguien que conozco me ha ofrecido una posibilidad de empleo, pero como digo, es una posibilidad. No hay nada concreto. Una expectativa.
Sinceramente, tal y como me viene la vida últimamente una expectativa ya me levanta la moral.
Si finalmente la posibilidad se concretase creo, que a pesar de los cambios que implicaría, lo aceptaría. Con ganas. Muchas ganas.
Pero es pronto para ilusionarse.
La segunda es una mierda.
Le afecta directamente a mi marido y es injusto. Injusto por inmerecido. Injusto porque es un gran tío. Mierda de vida. Y ahora me siento como si fuese parte de una conspiración para hundirle, y nunca fue esa mi intención.
Dos cosas de igual trascendencia, pero opuestas. Una buena y otra mala.
La buena es que alguien que conozco me ha ofrecido una posibilidad de empleo, pero como digo, es una posibilidad. No hay nada concreto. Una expectativa.
Sinceramente, tal y como me viene la vida últimamente una expectativa ya me levanta la moral.
Si finalmente la posibilidad se concretase creo, que a pesar de los cambios que implicaría, lo aceptaría. Con ganas. Muchas ganas.
Pero es pronto para ilusionarse.
La segunda es una mierda.
Le afecta directamente a mi marido y es injusto. Injusto por inmerecido. Injusto porque es un gran tío. Mierda de vida. Y ahora me siento como si fuese parte de una conspiración para hundirle, y nunca fue esa mi intención.
Esta claro que algo falla conmigo.
Tengo la impresión de que no se a que juego.
A solas o juntos.
No se puede todo.
Me dueles y duelo.
No puedo evitarlo.
Y tengo miedo a que te vaya mal sin mi
Porque sé... que aunque poco he colaborado en otros aspectos...
Te he dado estabilidad
Y ahora de pronto te la quito
Y me siento una mierda
Porque me viene grande
Los límites de lo aceptable
Y entonces alguien suelta la bomba. Te preguntas si realmente ha esperado o son coincidencias de la vida.
Pero eso, a fin de cuentas, es lo de menos.
Lo que importa es que el día que decidiste dar el paso algo pareció activarse. Una especie de engranaje cabrón que ha empujado las primeras piezas de un dominó cuidadosamente montado.
Pero algo está trascendiendo los límites de lo aceptable.
Ahora ya dudo qué camino tomar.
Pero eso, a fin de cuentas, es lo de menos.
Lo que importa es que el día que decidiste dar el paso algo pareció activarse. Una especie de engranaje cabrón que ha empujado las primeras piezas de un dominó cuidadosamente montado.
Pero algo está trascendiendo los límites de lo aceptable.
Ahora ya dudo qué camino tomar.
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