domingo, 5 de octubre de 2014

Que la vida es un poco puta no debería sorprendernos

Que la vida es un poco puta no debería sorprendernos. Y lo digo con cariño.
Me encantaría ser puta, pero a la manera de la vida. Sabiendo que llevo las riendas y que me da igual ocho que ochenta. Pero me sobra corazón y sensibilidad. Que suena bonito pero es pura fachada.

Porque la realidad es que se trata de supervivencia, y ahí sobran los sentimientos. Mira por ti y olvídate del resto.
Me perdí el capítulo de Barrio Sésamo. Y ya vez, que casi todo el mundo que conozco se perdió la de derecha e izquierda... Si hasta para eso soy boba.


Pero la realidad es que la vida es una puta y eso no es malo. Porque una puta puede ser muchas cosas, pero ante todo es fiel a sí misma. Y se vende al mejor postor, pero solo si quiere, porque en este caso no le debe cuentas a nadie más que a sí misma.
Y todo esto a cuento de gilipolleces del día a día. De dimes y diretes que ni siquiera van conmigo pero me salpican cual chapapote.

A veces me pregunto si realmente merece la pena ser sociable cuando ves la cara de la gente delante y detrás. Cuando ni siquiera se inmutan al dar dos versiones. Cuando juzgan con la sencilla frase "yo me lo creo".
¿Yo me lo creo?
Pues tengamos fe. Y si mañana cambiamos de opinión pues también nos lo creeremos, que para que vamos a contrastar o a preguntar.

En fin, nada importante, solo que para enmierdarme más, prefería dejar aquí mis impresiones de finales de semana.

Besos de fin de semana.

2 comentarios:

LORD SHADOW dijo...

UN POCO PUTA, NÁ MÁS??
UN BESAZO TATUADA!!!

Tatu dijo...

Jajaja... lo justo y necesario, supongo.

Besos :)